miércoles, 2 de febrero de 2011

La nueva bestia de Sony


Golpe de mano en el mercado de los videojuegos. Con la Xbox pulverizando récords gracias al periférico Kinect, y la plataforma iOS de Apple que se ha ido abriendo camino en este segmento a golpe de ventas, llega ahora Sony a romper el status quo presentando su nueva generación de consolas portátiles: la NGP. La nueva máquina de Sony, bautizada como Next Generation Portable, no es un simple restyling de la exitosa PSP, a la que viene a sustituir: se trata de una mala bestia cuyas cifras vienen a confirmar que los japoneses quieren seguir mandando en un segmento de mercado que les ha dado tan buenos resultados.

 El primer susto nos lo llevamos al descubrir que lleva un procesador de cuatro núcleos en sus entrañas, que junto con una tarjeta gráfica también quad core, permite a la consola proporcionar un rendimiento “similar al de la PlayStation 3”. Recuerden que estamos hablando de un dispositivo que cabe en el bolsillo de cualquier pantalón. Pero hay más: Sony tiene grandes planes para su nueva estrella y por ello, además de potencia a raudales, la ha dotado de conectividad 3G (además de WiFi), dos superficies táctiles (una en pantalla y la otra en la parte posterior), sensores de posición (giroscopio, brújula y GPS). 
Nos vamos a detener brevemente en estas últimas prestaciones, puesto que los japoneses han querido ir mucho más allá del concepto de consola estática: la NGP juega con la posición y la ubicación del usuario y su utilización, más allá de las innumerables aplicaciones en los juegos, allana el terreno para una inevitable sinergia social del dispositivo. Así, los jugadores podrán compartir puntuaciones, resultados y trucos con el resto de sus amigos, y también descargarse nuevas versiones o fases de los juegos instalados. 


Nintendo, el gran perdedor 
Visto el soberbio producto presentado por Sony, todas las cabezas se han girado hacia Nintendo, y es que la 3DS, la gran apuesta de los japoneses para este año, queda sobre el papel en una situación muy comprometida. Los datos técnicos no soportan la comparación y el futuro dibujado por Sony parece mucho más ambicioso que el planteado por sus compatriotas de Nintendo. Quedarán por ver los precios de venta de la NGP, pero si el target de ambos fabricantes es el mismo, los creadores de la PlayStation cuentan, a priori, con más boletos para arrasar en el mercado de las consolas portátiles. 
Las malas noticias llegan a pares en la sede de Nintendo, y es que el fabricante no sólo ha podido comprobar cómo se las gasta su rival por excelencia, sino que, además, ha presentado unas decepcionantes cifras en el cierre del último trimestre del año: hasta en un 46% ha visto recortados sus beneficios, lo que ha obligado a los japoneses a revisar a la baja sus previsiones de ventas de cara al ejercicio en curso. Con todo, Nintendo espera vender 5 millones de unidades de su reciente 3DS, una apuesta en la que parece que se juega todo a una carta porque, por el momento, no hay visos de renovación en su exitosa Wii.