sábado, 2 de abril de 2011

Google quiere convertirse en la nueva Microsoft del móvil

 Google está moviendo sus fichas en una dirección muy interesante. Los de Mountain View están impulsando la estandarización de Android 3.0 y se dice que incluso están negociando con ARM para implementar una estandarización del sistema operativo de cara a esta arquitectura de procesadores.
Estandarización significa varias cosas. Por un lado significa eliminar los actuales obstáculos para la actualización de una versión a otra sobre plataformas ARM, solventando uno de los grandes peros de Android, la fragmentación. El proceso también permitirá a los desarrolladores trabajar con más seguridad y estabilidad sobre Android y reducir sus tiempos a la hora de sacar nuevas aplicaciones.

La estandarización de la plataforma Android 3.0 por parte de Google responde a varias razones. La primera es tan sencilla como mejorar el interfaz de usuario de cara al hardware. La segunda es terminar con el problema de las aplicaciones. Aunque hay más de 250.000 aplicaciones disponibles en el Android Market, muy pocas están optimizadas para correr sobre Android 3.0 y sus dispositivos, tablets con pantallas mucho más grandes que las de un móvil.

Google y ARM
Otra de las ‘ventajas’ de la estandarización es que permitirá a Android eliminar la posibilidad de que otros fabricantes instalen y vendan equipos Android por su cuenta y riesgo. Google está especialmente interesado en evitar que Honeycomb acabe instalado en móviles. Por supuesto, el hecho de que parte del código sea abierto es un problema que Google tendrá que resolver en ese camino hacia la creación de un sistema operativo como puede serlo Windows 7.
Aún es pronto para valorar las consecuencias reales de la negociación entre Google y ARM, pero está claro que los de Mountain View hace mucho que cambiaron su supuesto lema ‘Don’t be evil’ (No seas málvado) por ‘Haz lo que tengas que hacer’.