sábado, 23 de junio de 2012

Crean una cámara fotografica cinco veces más precisa que la visión humana.

Los investigadores creen que la generación de las «cámaras gigapíxel» llegará a las tiendas antes de cinco años
Una cámara de 50 gigapíxeles. O lo que es lo mismo, de 50.000 megapíxeles. Un dispositivo capaz de conseguir imágenes con un detalle sin precedentes. Por ahora es un prototipo, un trabajo de un grupo de ingenieros eléctricos de las universidades de Duke y Arizona, pero en unos años estará probablemente en los comercios.
Esta imagen pluscuamperfecta se logra mediante la sincronización de 98 cámaras diminutas en un único dispositivo. La resolución de la cámara es cinco veces mayor que la visión humana normal, según se detalla en la revista Nature.
La nueva cámara puede capturar hasta 50 gigapíxeles de datos. Hay que tener en cuenta que la mayoría de las cámaras de los consumidores oscilan, en el mejor de los casos, entre 8 y 40 megapíxeles, lo que da idea del salto logrado en este prototipo.
No es el primer dispositivo que toma fotografías que se pueden medir en gigapíxeles. Cada día se difunden proyectos de este tipo tanto en el área civil como en el militar. En el primer caso, destacan iniciativas como 360world, dentro del cual se consiguió una imagen de 70 GB con dos cámaras. En el lado militar, hace unos meses supimos que los aviones estadounidenses sin piloto que sobrevuelan Afganistán pueden tomar imágenes con una resolución de 1,8 gigapíxeles.
En el futuro, mucho más pequeñas
Los autores del trabajo conocido hoy creen que dentro de cinco años se habrá logrado que los componentes electrónicos de las cámaras puedan ser mucho más pequeños y eficientes, de forma que la próxima generación de cámaras gigapixel podría llegar entonces al público en general.
«La cámara es así de grande -como se aprecia en la foto que ilustra esta noticia- debido a los tableros de control electrónico y a la necesidad de añadir componentes para evitar que se sobrecaliente», aseguró David Brady, uno de los coautores del experimento.
Tradicionalmente, la mejora de las cámaras se conseguía añadiendo elementos de cristal, haciéndolas más complejas. Sin embargo, en un determinado momento -según los investigadores- la complejidad satura el mecanismo y eleva demasiado los costes. En este nuevo ingenio hay un software que combina el trabajo de las microcámaras, y una lente-objetivo común que recoge la luz y dirige esas 98 cámaras diminutas. «Cada una de ellas trabaja en una zona concreta de la imagen. Y algunas se superponen, de forma que no nos perdemos nada», según Michael Gehm, profesor de la Universidad de Arizona.