jueves, 14 de junio de 2012

El uso de células madre embrionarias puede ayudar a restaurar la visión.

 Un estudio del Centro Riken de Biología del Desarrollo (Japón) ha demostrado que las células madre embrionarias pueden ser clave a la hora de regenerar la retina y, en un futuro, devolver la visión a quienes tienen problemas de visión, según los resultados publicados en 'Cell Stem Cell'.
Un estudio del Centro Riken de Biología del Desarrollo (Japón) ha demostrado que las células madre embrionarias pueden ser clave a la hora de regenerar la retina y, en un futuro, devolver la visión a quienes tienen problemas de visión, según los resultados publicados en 'Cell Stem Cell'.
"Es un hito importante para una nueva generación de la medicina regenerativa", ha señalado Yoshiki Sasai, autor principal de esta investigación, que ha demostrado que estas células son capaces de generar de forma espontánea este tejido que se desarrolla en la parte del ojo que nos permite ver.
Durante el desarrollo humano, el tejido sensible a la luz que recubre la parte posterior del ojo o retina se forma a partir de una estructura conocida como copa óptica.
En este estudio, demostraron como esta estructura surgió de forma espontánea a partir de células madre embrionarias humanas (hESCs) --capaces de convertirse en una gran variedad de tejidos-- gracias a los métodos de cultivo utilizados por Sasai y su equipo.
Así, vieron mediante técnicas en 3D que fueron capaces de desarrollar de forma correcta las dos capas de la copa óptica, incluyendo una capa que contiene un gran número de células que responden a la luz llamadas fotorreceptores.
De hecho, la degeneración retiniana se produce principalmente por el daño de estas células, por lo que este tejido podría ser el idóneo en caso de un trasplante, han explicado los autores.
Pero más allá de las implicaciones clínicas, Sasai se ha mostrado convencido de que el estudio probablemente acelerará la adquisición de conocimientos en el campo de la biología del desarrollo.
Y es que han comprobado que la copa óptica que originaron las células madre embrionarias era mucho más grande que la copa óptica que previamente habían obtenido en sus estudios en ratones, lo que sugiere que estas células contienen cualidades innatas propias para cada especie.