viernes, 10 de agosto de 2012

El AND heredado de la madre podría ser la explicación a la menor longevidad de los hombres frente a la mujer

El AND heredado de la madre podría ser la explicación a la menor longevidad de los hombres frente a las mujeres tal y como asegura un estudio de las universidades de Monash (Australia) y Lancaster (Reino Unido). Así, el también llamado 'maldición de la madre' repercutiría negativamente en los niños, sin tener ninguna incidencia en las niñas.
El AND heredado de la madre podría ser la explicación a la menor longevidad de los hombres frente a las mujeres tal y como asegura un estudio de las universidades de Monash (Australia) y Lancaster (Reino Unido). Así, el también llamado 'maldición de la madre' repercutiría negativamente en los niños, sin tener ninguna incidencia en las niñas.
La investigación, realizada por los doctores Damian Dowling, Florencia Camus y David Clancy, y publicada en la revista 'Current Biology', viene motivada por el hecho estadístico de que las mujeres sobreviven a los hombres entre cinco y seis años. De esta forma, a la edad de 85 años "hay alrededor de seis mujeres por cada cuatro hombres, mientras que a los 100 años la proporción es de más de dos a uno", aseguran los expertos.
Tras analizar los resultados, el equipo de investigación sugiere que el conjunto de ADN heredado solamente de la madre puede ser perjudicial para los varones y acelerar el envejecimiento masculino. De hecho, "se apunta a numerosas mutaciones en el ADN mitocondrial que afecta a la esperanza de vida de los varones", subraya el doctor Dowling.
En relación a ello, los autores del estudio indican que este efecto es similar también en los animales, por lo que supone "un gran avance en la biología", asegura el doctor David Clancy. Además, significa una explicación "nueva y convincente para uno de los mayores enigmas de la vida", resuelve.
Por último, el doctor Dowling confirma que estas mutaciones en el ADN mitocondrial puede afectar en más sentidos a la salud del hombre. "La reproducción del hombre se ve afectada por el ADN transmitido por la madre", concluye.