domingo, 7 de octubre de 2012

Las cabinas de bronceado favorecen el cáncer de piel no melanoma.

Las cabinas de bronceado pueden causar cáncer de piel no melanocítico - y el riesgo es mayor cuanto más temprano se comienzan a usar, según un estudio de la Universidad de California, en San Francisco (UCSF), publicado en The British Medical Journal.
El bronceado artificial era ya un factor de riesgo establecido para el melanoma maligno, la forma menos común pero más mortal de cáncer de piel. Así, el pasado mes de julio un informe también publicado en BMJ denunciaba que de los 63.942 nuevos casos de melanoma que se diagnostican cada año en Europa, 3.438 (5,4%) están relacionados con el uso cabinas de rayos ultravioleta. El estudio aseguraba que las personas que se broncean con este método tienen un riesgo de un 20% de cáncer de piel mayor que aquellos que nunca han usado cabina para broncearse. Este riesgo, decían los autores del informe, se duplica si se ha estado expuesto antes de los 35 años, por lo que solicitan «acciones más severas» para controlar el problema.
Ahora, el nuevo trabajo confirma que el bronceado artificial también aumenta significativamente el riesgo de cáncer de piel no melanocítico, los cánceres humanos más comunes de la piel. Los investigadores calcula que el bronceado artificial es responsable de más de 170.000 nuevos casos anuales de cáncer de piel no melanocítico en EE.UU. - y de muchos más en todo el mundo.
Peor en jóvenes.

Al igual que el informe que relacionaba a las cabinas de bronceado con el melanoma, en éste también se denuncia que los jóvenes que se brocean artificialmente antes de los 25 años tienen un riesgo mucho mayor de desarrollar carcinoma de células basales, en comparación con aquellos que nunca han utilizado las cabinas de bronceado. «Esto sugiere un período crítico para la exposición durante la vida temprana y un posible efecto dosis-respuesta», dicen los autores.
Los números impactan, «cientos de miles de tipos de cáncer cada año se atribuyen a las camas de bronceado», advierte Eleni Linos, autora del informe, tras analizar los resultados de 12 estudios que incluyeron 9.328 casos de cáncer de piel no melanoma (7.645 carcinomas basocelulares y carcinomas de células escamosas 1683).
Los datos muestra que el uso de bronceado artificial se asocia con un riesgo 67% mayor de desarrollar carcinoma de células escamosas y un riesgo 29% mayor de tener carcinoma de células basales, en comparación con aquellos que no lo han usado nunca. El Instituto Nacional del Cáncer y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades informaron en el año 2010 que el 5,6 por ciento de los estadounidenses había utilizado camas solares durante el año anterior, con tasas más altas entre mujeres, blancos y adultos jóvenes. Así, dada la popularidad en uso de cabinas solares en EE.UU. los investigadores estiman las cabinas de bronceado podrían ser responsables de 98.408 casos de carcinoma de células basales y de 72.244 casos de carcinoma de células escamosas anuales en EE.UU.; es decir, 170.652 casos de cáncer de piel no melanoma cada año.
Tan dañino como el tabaco.
En la búsqueda del bronceado ideal, muchas personas, sin saberlo, pueden estar sujetas a peligros dermatológicos. La Organización Mundial de la Salud ya ha señalado que los aparatos de bronceado ultravioleta causan cáncer en los seres humanos, y la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer considera que el bronceado artificial es un carcinógeno de 'Clase 1'. De hecho, la OMS ha equiparado el efecto perjudicial de las cabinas de rayos ultravioleta al del tabaco en relación con el cáncer de pulmón, aunque no se establece una prohibición pero si una reglamentación y la necesidad de información»
Además, los aparatos de bronceado en interiores han cambiado a lo largo de los años «de alta producción de rayos UVB, a la producción de rayos UVA », según los autores. Sin embargo, numerosos estudios han indicado que tanto los rayos UVB como los UVA pueden causar daños a la piel. Australia y Europa ya han abierto el camino en la prohibición de las camas de bronceado para niños y adolescentes, y Brasil ha prohibido totalmente las camas de bronceado para todas las edades. En España, la Academia Española de Dermatología y Venereología ha alertado en varias ocasiones del peligro de las cabinas de rayos UV porque, recuerdan, que la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) elevó al nivel de «riesgo máximo» a este tipo de tecnología. Sin embargo, no existe en España ningún tipo de restricción legal en torno a ello.
Fuente: Diario abc