sábado, 15 de diciembre de 2012

Estudio sobre la expectativa de vida actual.

El cáncer, la enfermedad cardiaca o la diabetes, principales causas de muerte
Hipertensión, tabaco o alcohol, los factores que más enfermedades generan
La expectativa de vida ha aumentado en torno a 10 años desde 1970
En estos 40 años, los hombres han ganado 10 años de vida y las mujeres, 12,1
No es fácil conocer de qué se mueren las personas en cualquier punto del planeta, porque aunque son numerosos los informes sobre el tema, sólo 34 países, en su mayoría europeos y americanos, que no representan más un 15% de la población mundial, generan datos de gran calidad sobre las causas de muerte. Un gran estudio, realizado por casi 500 investigadores, trata de cubrir ese vacío y conocer, con mayor evidencia científica, los datos globales sobre salud y enfermedad. Entre otros asuntos, este informe muestra que, aunque cada vez vivimos más, también nos toca pasar más tiempo enfermos.
La revista 'The Lancet' publica una serie de artículos relacionados con el Estudio de la Carga Global de Enfermedad en 2010 (GBD 2010), el mayor esfuerzo realizado hasta la fecha para describir la distribución global y las causas de un amplio número de enfermedades. Lanzado en 2007, se trata un consorcio financiado por siete socios, entre los que se encuentran la Universidad Johns Hopkins, el Imperial College London o la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuyo objetivo es realizar un análisis sistemático de los datos de enfermedades, accidentes y factores de riesgo en todo el mundo desde 1990. En este proyecto, que ha sido desarrollado durante más de cinco años, han estado involucrados 486 autores de 50 países.
Buenas y malas noticias.

Los principales resultados de este análisis muestran que, aunque en 2010 se produjeron alrededor de 52,8 millones de muertes (en 1990, fueron 46,5 millones), se está produciendo un gran progreso en salud pública. La expectativa de vida, tanto en hombres como en mujeres, está aumentando, en concreto los varones han ganado una década de vida en 40 años, pasando de los 56,4 años en 1970 a los 67,5 años en 2010, y las mujeres han incrementado su expectativa de vida un poco más, 12,1 años, de los 61,2 años en 1970, a los 73,3 en 2010. Además, la carga por VIH y malaria ha descendido y también lo ha hecho el número de niños fallecidos antes de los cinco años. En la misma línea, las enfermedades infecciosas están siendo mejor controladas.
A pesar de estas buenas noticias, otras nuevas amenazas están apareciendo, según este estudio. Las diferencias en el progreso entre diferentes regiones del mundo siguen siendo enormes. Un ejemplo es la expectativa de vida, ya que mientras en Japón las mujeres viven hasta los 85,9 años, en Haití no llegan a los 44 años.
Por otro lado, la tuberculosis y la malaria todavía siguen matando a un gran número de personas, en concreto a 1,2 millones tan sólo en 2010. Y las muertes por cáncer son un tercio más numerosas que hace 20 años, llegando a los 8 millones de fallecidos por esta enfermedad en 2010. La enfermedad cardiaca o el ictus son responsables de una cuarta parte de las muertes (12,9 millones) y la diabetes fue responsable de 1,3 millones de decesos hace dos años.
El número de personas fallecidas por accidentes fue proporcionalmente un poco superior en 2010 que dos décadas antes (9,6% vs. 8,8%) y asciende a 5,1 millones de muertes, de las que 1,3 millones se debieron a accidentes de tráfico, lo que supone un aumento del 46%.
Además de las enfermedades mencionadas y los accidentes, existe tres factores de riesgo que preocupan a los expertos, según los datos obtenidos de este informe, ya que son los responsables de un gran número de patologías y muertes: se trata de la tensión arterial, el tabaquismo y el consumo de alcohol. Más de nueve millones de personas murieron en 2010 como consecuencia de una tensión arterial elevada. Por detrás, en esta triste clasificación, están el tabaquismo, con 6,3 millones de muertes (convirtiéndose en el principal factor de riesgo en el oeste de Europa y en los países de altos ingresos de América del Norte), y el alcoholismo, con 4,9 millones de fallecidos en tan sólo un año, (fundamentalmente en el este de Europa la mayor parte de América Latina y el sur del África subsahariana).
Limitaciones
Según un comentario que publica también la revista 'The Lancet', "estos datos deberían enfatizar los esfuerzos para mejorar las medidas de salud, especialmente con un compromiso para fortalecer los registros civiles y el sistema de estadísticas vitales de los países".
En un comunicado, la OMS acoge con agrado los datos y las innovaciones metodológicas de este estudio y anuncia que albergará en febrero de 2013 una reunión en la que se hará balance de los métodos ya existentes, y de otros nuevos, para efectuar estimaciones sanitarias mundiales y que se debatirá cómo mejorar las prácticas actuales.

No obstante, hay otras voces críticas con este informe. Como la de Sandy Cairncross, del departamento de Salud Global y Desarrollo de la Facultad de Higiene y Medicina Tropical de la London School, que en un editorial que recoge la revista explica: "Los resultados son un buen comienzo, pero el proceso para una futura evaluación global necesita ser revisado. Fundamentalmente, una clasificación no puede funcionar si son omitidos importantes factores de riesgo [...], como las infecciones de transmisión sexual, y las estrategias futuras deben superar todavía importantes vacíos".
"La necesidad real consiste en mejorar la exactitud de los datos sanitarios mundiales, de modo que no tengamos que depender tanto de los modelos estadísticos para estimar la carga de morbilidad. En la actualidad solo 34 países, en su mayoría europeos y americanos y que no representan más un 15% de la población mundial, generan datos de gran calidad sobre las causas de muerte. La OMS está comprometida con una colaboración estrecha con los países en desarrollo para mejorar sus sistemas de información sanitaria, y en particular los registros de nacimiento y muerte", señala la OMS en su comunicado.