sábado, 5 de enero de 2013

Depresión post Año Nuevo.

Si bien para la mayoría de las personas el Año Nuevo es sinónimo de festejos y alegrías, no son pocas las que atraviesan un período de depresión post Año Nuevo debido a diferentes causas.
Depresión al afrontar un nuevo año.

Aunque muchos piensan en el comienzo de año como días llenos de algarabía, festejos y reuniones donde todos beben, comen y son felices, algunos individuos no la pasan tan bien en estas épocas.
A pesar de que puede ser algo pasajero y producto de un evento desafortunado que se haya sufrido dentro de las fechas, otras personas presentan una depresión crónica cuando se avecina el mes de diciembre y puede convertirse en un sufrimiento que se repite cada año.
Está comprobado que es un tiempo donde se hacen balances acerca de los logros de cada año, pero también de los fracasos o momentos que no fueron muy agradables y quizás esto sea una de las causas por la que muchos terminan tristes o cambian de ánimo.

Si bien no suele tener mayores consecuencias, sí se debe estar atento cuando la depresión o el carácter cambian demasiado y la persona comienza a tener un comportamiento errático que puede poner en riesgo su bienestar.
Depresión despues de Navidad y Año Nuevo
Como toda condición similar, la misma puede aparecer de repente o desencadenarse luego de un período donde ya se presentaban algunos síntomas. A continuación, algunas de las causas de depresión luego de Las Fiestas y situaciones que provocan estrés y causan un estado de ánimo alterado.

Una pérdida importante, como el fallecimiento de un familiar, amigo o afecto o la partida de alguno de ellos a otro lugar pueden poner triste y melancólica a la persona y más aún luego de celebrar como nunca a fin de año.
Problemas familiares. Cada familia es un mundo y en la mayoría existe al menos un conflicto entre sus integrantes que producen discusiones en las celebraciones del nuevo año.
Para muchos individuos los días previos a las celebraciones impican estar ocupados todo el tiempo sin preocuparse por sus responsabilidades cotidianas, pero volver a la rutina puede ser un golpe duro.
Carencias económicas que puedan aguar los festejos e impedir que las Fiestas se hayan vivido como de costumbre.
El estrés que se acumula con todos los preparativos puede desencadenar un problema de este tipo, al igual que los desafíos que deben desafiarse en el nuevo año.

No todo el mundo tiene un mundo de familia y amigos que lo rodean y son muchas las personas que sufren de soledad y no suelen compartir estos momentos para muchos felices.
La depresión no debe ser vista como un tabú ni mucho menos como algo poco natural: lo importante es tratarla si sus síntomas empeoran y prepararse para enfrentar el nuevo año de la mejor manera.