jueves, 11 de abril de 2013

Tenemos peor salud que nuestros padres.


Las generaciones adultas de hoy son menos saludables que sus pares de generaciones anteriores
Aunque parezca mentira, nuestra salud es peor que la de nuestros padres cuando tenían nuestra edad. Vivimos más, pero «metabólicamente» somos mucho menos saludables que las generaciones anteriores. Esa es la conclusión de un extenso estudio realizado en los Países Bajos que ha comparado los cambios generacionales en una serie de factores de riesgo metabólicos para la enfermedad cardiovascular . Tras analizar los datos, los investigadores afirman: «las generaciones más recientes deben estar haciendo las cosas mal». Y advierten: «la prevalencia de factores de riesgo metabólico y la exposición a ellos de por vida a ellos se han incrementado y, probablemente, continuará aumentando».

El estudio, publicado en European Journal of Preventive Cardiology, ha revisado los datos de más de 6.000 personas a los que se analizó a los 6, 11 y 16 años. El peso corporal, la presión arterial, los niveles totales de colesterol (hipercolesterolemia) y los de lipoproteína de alta densidad (HDL) fueron los parámetros analizados. Los sujetos fueron clasificados por sexo y generación en grupos de edad de diez años (20, 30, 40, y 50 años), con la finalidad de determinar si una generación tenía un perfil de riesgo diferente al de otra nacida 10 años antes.
Los resultados mostraron que la prevalencia de sobrepeso, obesidad e hipertensión aumentaba con la edad en todas las generaciones pero, en general, las generaciones más recientes tenían una mayor prevalencia de estos factores de riesgo que las nacidas diez años antes. Por ejemplo, el 40% de los hombres que tenían 30 años al inicio del estudio tenían sobrepeso, pero, 11 años después, la prevalencia de sobrepeso en la segunda generación de varones con 30 años había aumentado hasta el 52%. En las mujeres estos cambios en el peso fueron sólo evidentes en las generaciones más recientes.
Similares resultados se vieron en enfermedades como la hipertensión, la diabetes, aunque no en el caso de la hipercolesterolemia.
¿Qué significan los resultados para la salud pública? El coordinador del trabajo, Hulsegge Gerben, del Instituto Nacional Holandés de Salud Pública y Medio Ambiente destaca el impacto de la obesidad cada vez en personas más jóvenes. «Por ejemplo, la prevalencia de la obesidad en generación más jóvenes a los 40 años es similar a la menos reciente a la edad de 55 años. Esto significa que la primera generación está 15 años y que se expondrá a su obesidad durante más tiempo». En su opinión, el estudio, subraya la necesidad de mantener un peso corporal saludable -mediante el fomento de una mayor actividad física y una dieta equilibrada-, sobre todo entre las generaciones más jóvenes.
Además el trabajo muestra que, debido a que la prevalencia de tabaquismo en los países de altos ingresos está disminuyendo, es probable que «veamos un cambio en las enfermedades no transmisibles relacionadas con el tabaco -como el cáncer de pulmón- a patologías relacionadas con la obesidad -como la diabetes-». Para el experto, dicha disminución en la prevalencia del hábito de fumar y la mejora en la calidad de la atención a la salud han mejorado la esperanza de vida de las generaciones más jóvenes, pero también es posible que, en un futuro más lejano, como resultado de «el aumento de la obesidad se revierta la tendencia en nuestra esperanza de vida».
fuente: S. Gutierrez,abc.