miércoles, 29 de mayo de 2013

Tres años del primer iPad en España: ¿Ha llegado el principio del fin?.

Era mayo de 2010 y, por aquel entonces, Apple estaba a la bandera de la innovación gracias al «boom» que su espectacular iPhone había causado desde el año 2007. Con Steve Jobs al frente, la compañía de la manzana introducía en España un nuevo objeto de deseo sobre el que las especulaciones no se habían detenido en los meses previos: llegaba el iPad. Como siempre ocurre en estos casos, las reticencias en torno a la Keynote en la que Jobs presentó la nueva joya de Cupertino eran más que evidentes.
Tras aquella como siempre mediática presentación no fueron pocos los medios especializados en tecnología que dieron por hecho que el iPad no correría la misma suerte que el iPhone, sino todo lo contrario: era demasiado caro para sus características, decepcionante para muchos e incluso, tal y como aseguró en una ocasión «The New York Times», «apenas usable».
Entre los mútliples fallos de la nueva innovación de Jobs destacaba el hecho de que el iPad carecía de teclado, imprescindible para escribir textos. Además de eso, el dispositivo no tenía la función multi-task , lo que imposibilitaba utilizar varios programas a la vez y, al igual que ocurría con el iPhone, no soportaba formatos Flash. Con todo, había entonces quien también amaba este nuevo dispositivo de Apple, un objeto que, como muchos consideraron, «revolucionaría el mundo de la tecnología» y provocaría el paso a una vida mejor del ordenador portátil.
...Y llegaron el resto de modelos.

Aunque amada y odiada a partes iguales por la crítica y los expertos, si algo se le puede reconocer a Apple es el hecho de haber allanado el camino de un elevado número de dispositivos que han hecho de la tableta un objeto asequible para casi todos los bolsillos. Samsung, Microsoft, LG, Nexus o Kindle son algunas de las muchas marcas que comercializan el dispositivo que, tal y como se preveía, ha acabado por revolucionar el mercado tecnológico.
Los datos hablan por sí solos y, a día de hoy, la tableta sigue estando entre las primeras preferencias de muchos usuarios, algo que demuestra el incremento en la venta de dispositivos durante el último año y que hace pensar a muchos, como a la consultora NPD DisplaySearch, que en el año 2017 podrían llegar a venderse seis tabletas por cada PC. Para esta empresa, 2013 podría convertirse en un punto de inflexión y ser el año en que las tabletas comenzaran a sustituir a los portátiles como herramienta básica de trabajo.
Para todos los bolsillos.
En lo que se refiere a los modelos, los de Apple siguen dominando a pesar de tener a sus competidores más directos, como Samsung, pisándoles los talones. Así lo aseguran los datos proporcionados por Internet Data Corporation, que muestran como Apple y Samsung controlan mayoritariamente el mercado seguidas de Amazon, Asus y Microsoft. En cuanto a los precios, la irrupción de un elevado número de marcas ha logrado democratizar por completo el sector de las tabletas y hoy, tres años después de que aquel avance tecnológico llegara a España, el usuario puede encontrar dispositivos similares bastante accesibles como Kindle Fire, cuyo precio se sitúa en 199 euros, Acer Iconia, por 112 euros, o modelos«lowcost» como Sunstech y Leotec por 67 euros y 69 euros, respectivamente.
¿El fin de una era?
A pesar de los múltiples estudios que apuntan que la venta de tabletas seguirá creciendo en los últimos años, hay quien se muestra totalmente convencido de que el dispositivo sí tiene fecha de caducidad. Hace pocas semanas el consejero delegado de Blackberry, Thorsten Heins, aseguraba en una entrevista que en cino años no tendríamos razón alguna para tener una tableta. La idea no parece descabellada si tenemos en cuenta la próxima llegada de nuevos dispositivos como los iWatch o las Google Glass, que pueden indicar que ha llegado el momento de dar un nuevo salto en la industria tecnológica.
De este modo lo aseguraba, además, el experto en tecnología de este periódico José Manuel Nieves, para quien hoy tenemos demasiados dispositivos con funciones muy similares («smartphones», tabletas, portátiles) y que considera que la paulatina evolución de los «smartphones» hace que tengamos teléfonos cada vez más inteligentes, con una pantalla más amplia y con los que el uso de una tableta comienza a perder el sentido.
En cuanto a Apple, está claro que cuando distan seis años del lanzamiento del iPhone y tres de que el iPad llegara a nuestras tiendas, el encanto de la compañía ha perdido gran parte de ese encanto capaz de movilizar a millones de personas ávidas por hacerse con sus dispositivos. La competencia no solo lleva tiempo lastrando sus buenos datos sino que, en muchos sentidos, ya le ha superado. Solo queda esperar que el equipo liderado por Tim Cook sea capaz dar un golpe de efecto que ponga de nuevo patas arriba el mercado de la tecnología.