miércoles, 10 de julio de 2013

Las tecnologías llevarán a la humanidad a su fin.

Según un equipo de científicos del Instituto para el Futuro de la Humanidad (IFH) en la Universidad de Oxford, la causa más probable de la futura desaparición de la raza humana será nuestra creciente dependencia de la tecnología.
Aunque varios medios de comunicación especulan que la humanidad se extinguirá por una serie de terribles desastres naturales, los especialistas de Oxford opinan que ni la caída de un asteroide, ni las erupciones volcánicas, ni ningún otro fenómeno de la naturaleza causarán en un futuro próximo la desaparición de la población de nuestro planeta. 
Al estudiar el asunto, el filósofo Nick Bostrom, director del Instituto, y sus colegas, llegaron a conclusiones muy curiosas. De acuerdo con su nuevo informe, nosotros mismos, los seres humanos, somos los que podemos contribuir a la extinción de la raza, y en particular, las tecnologías que creamos.  
“Actualmente podemos ver una carrera a gran escala entre distintos países en términos de tecnología y debemos ser lo suficientemente sabios como para utilizar estas innovaciones solo para lo bueno”, explica Bostrom. 
La rápida evolución de las tecnologías como, por ejemplo, el desarrollo de la inteligencia artificial y varios tipos de nanosistemas, nos presentan tanto numerosas oportunidades como ciertos riesgos. Nick Bostrom y sus colegas indicaron que el abuso deliberado de la nanotecnología es bastante alarmante. Con los avances de la actual nanotecnología molecular, se crearían robots autorreplicantes del tamaño de una bacteria, algo que abre la posibilidad de utilizarlos contra los humanos. 
Asimismo, el equipo británico considera que los científicos pueden crear una superinteligencia mal programada y un mínimo error en los cálculos podría ser fatal para el futuro de la Tierra.  
 Los experimentos en la esfera genética también son potencialmente peligrosos. Con el creciente progreso de las tecnologías en esta área, la ciencia ya dispone de recursos suficientes para crear el "virus del fin del mundo". Algunos biólogos ya están creando bacterias peligrosas en sus laboratorios, algo que pone en peligro la existencia de la humanidad.