lunes, 17 de febrero de 2014

Así funciona un cigarrillo electrónico

El consumo es muy distinto al del tabaco tradicional porque no exige caladas continuas, sino esporádicas, ya que el dispositivo se recarga con líquido, habitualmente cada semana.
Los populares cigarrillos electrónicos, concebidos para ayudar a dejar de fumar y cuyo uso en espacios públicos ha restringido hoy el Consejo Interterritorial de Salud, están dotados de una innovadora tecnología que permite que de ellos emane vapor en lugar de humo.
Hay e-cigarrillos de muy distintos tipos, modelos, funcionalidades y precios, aunque con tecnología similar en muchos casos, explica Jeff Mittnacht, gerente de tusmoke.com, un distribuidor e importador de cigarrillos electrónicos en internet.
La longitud más habitual de estos cigarrillos es de unos 14,5 centímetros, como un bolígrafo, y el grosor de aproximadamente 1,5 centímetros de diámetro. Su consumo es muy distinto al del tabaco tradicional porque no exige caladas continuas, sino esporádicas, ya que el dispositivo no se quema sino que se recarga con líquido, habitualmente cada semana.


Tecnológicamente, el e-cigarrillo consta de batería y atomizador; éste último es el recipiente de cristal o plástico transparente en donde se almacena el líquido que se transformará en vapor a su paso por una resistencia y que inhalará el consumidor desde la boquilla del aparato.
Las baterías son muy variadas; las más habituales con intensidad de entre 650 y 900 miliamperios por hora (mAh), con una autonomía equivalente a 600 y 900 caladas, respectivamente.
En la duración de las baterías también influyen los voltios: a mayor número, más vapor; además existen algunos tipos con dispositivos de regulación de potencia e incluso botones o roscas para que el cliente ajuste el vapor inhalado a su gusto.
Otras disponen de pantallas LED para conocer el nivel de batería pendiente de consumo y el nivel de tensión en el "vapeo" o inhalación del vapor por parte del consumidor; algunas asimismo incorporan luces ornamentales de distintos colores, para lucirse en lugares como discotecas.
Estos cigarrillos cuentan asimismo con distintos tipos de cargadores para dotarlos de autonomía: los que se conectan con USB al mechero del automóvil o al ordenador; los de pared (con conexión al enchufe); y menos frecuentemente, los solares.
En cuanto al líquido que se inhala en forma de vapor, también los hay de muchos tipos en el sector, con los pertinentes certificados para su comercialización en cumplimiento con las normativas vigentes.
Sus componentes incluyen nicotina en distintos niveles, en algunos caso cero, además de propylene glycol (una sustancia sintética que absorbe el agua), glicerina vegetal y sabores obtenidos de extractos de hierbas o frutas.
Para los más expertos, están los MODS, que son cigarros electrónicos con mucha más tecnología detrás y prestaciones más sofisticadas, aparte de baterías y atomizadores muy potentes, y también existen pipas electrónicas que funcionan de forma similar.