martes, 29 de julio de 2014

Ventajas y desventajas de las formas de pago online más habituales

Uno de los puntos conflictivos a la hora de hacer un pedido online sigue siendo el pago del mismo. Los más adictos a las compras por internet  sabemos que las tiendas nos suelen hacer descuentos si realizamos el pago por tarjeta o transferencia, mientras que los últimos en llegar, más desconfiados, están encantados con pagar al mensajero/cartero en el momento en que reciben el paquete, pero… ¿cuál es la mejor opción? ¿por qué el vendedor prefiere cobrar por tarjeta o transferencia? ¿cuánto dinero se va en comisiones durante el proceso? ¿cómo puedo estar seguro de recuperar mi dinero si hubiese algún problema? ¿qué debo hacer para vender usando estas formas de pago?
En un intento de resolver todas estas dudas que nos pueden asaltar en el momento de hacer nuestra elección, vamos a realizar un recorrido por las más populares en estos momentos.
PayPal
Nuestro viejo amigo y compañero de compras online. Seguramente una de las formas de pago que más seguridad nos puede aportar y que más protege al comprador de compras no satisfactorias, timos, envíos perdidos, etc… y como era de esperar, uno de los más caros para el vendedor.
Cómo funciona
Nos creamos una cuenta en su web, identificándonos con nuestra dirección de correo electrónico. Acto seguido asociamos a nuestra cuenta de paypal una o varias cuentas bancarias y/o una o varias tarjetas de crédito/débito. De esta forma se consigue que se pueda realizar el movimiento de dinero sin compartir datos “sensibles”, simplemente de email a email. Funciona como una cartera, donde podemos tener saldo guardado para compras posteriores o moverlo a nuestra cuenta bancaria. Además, PayPal hace de intermediario en disputas entre vendedor y comprador, y se hace cargo del cambio de divisa si fuese necesario.
Quiero comprar usando PayPal.
Da de alta una cuenta, asocia tu tarjeta o cuenta bancaria y listo. A la hora de realizar el pago, la tienda te enviará a la web de PayPal para que te identifiques, te pedirá confirmación del pedido y el importe, y te devolverá sano y salvo a la web del vendedor. Nunca pongas tu email y contraseña en otra web que no sea la propia de PayPal, ni siquiera en la del vendedor, ya que podría guardar la información y acceder a tu cuenta.
Si vas a realizar el pago en una divisa distinta a la que usas en tu cuenta, revisa la tasa de cambio y si esta te compensa, ya que PayPal suele aplicar un porcentaje bastante generoso durante este proceso.
Quiero vender usando PayPal
La opción más básica para recibir un pago es hacerlo de forma manual, usando la opción de “solicitar dinero” que verás dentro de tu cuenta. Aunque te sirva para quedar like a boss en segundamano o milanuncios, es bastante evidente que no es la forma correcta para una actividad online seria.
Tendrás que configurar/programar/contratar una pasarela integrada con tu tienda si quieres hacerlo de la forma correcta. A día de hoy encontrarás un montón de soluciones prefabricadas y adaptables a los sistemas de ecommerce más usados (prestashop, magento, opencart, drupal…), pero seguramente necesites algo de ayuda informática si no estás acostumbrado a moverte entre código.
El dinero estará en tu cuenta de inmediato, una vez descontada la comisión por el servicio (3,4% + 0,35€), que puedes ver en la lista de tarifas de PayPal. Una vez aquí, podrás retirarlo a tu cuenta bancaria y te llegará en un plazo de 1-2 días.
Es importante saber que, debido a la lucha contra el fraude fiscal, PayPal bloqueará tu cuenta una vez que llegues a los 3000€ cobrados. No te asustes, es normal, puedes seguir recibiendo pagos, pero no podrás retirar el dinero hasta que no aportes pruebas de que estás realizando una actividad profesional y pagando los impuestos correspondientes a la misma.
¿Cómo me la pueden liar siendo vendedor?

Estamos hablando de una de las formas de pago más seguras para ambas partes, así que no es tarea fácil.
Una de las opciones podría ser buscarte un fallo de seguridad en la pasarela de pago de tu tienda, y hacerse pasar por PayPal durante el proceso de notificación del pago. Verías el pedido como “pagado”, pero no recibirías notificación por mail ni el dinero en tu cuenta, así que la forma de protegerte es simplemente revisar que el dinero ha llegado.
Otra opción, bastante usada en webs de clasificados, es que recibas un mail diciendo que ya te han enviado el dinero a PayPal pero que tienes que poner el código de envío del paquete para desbloquearlo. Sí, de verdad, en serio, hay gente que cae en esto.
Y la opción más usada, aprovecharse de las tiendas que envían los pedidos por correo ordinario, sin opción de ser rastreados. Un comprador aprovechado podría abrir una reclamación diciendo que no lo ha recibido. Tú no tendrás forma de demostrar que lo has enviado, así que llevarás las de perder. Una buena solución es no hacer envíos que no se puedan rastrear.
¿Cómo me la pueden liar siendo comprador?
Una buena opción puede pasar por robarte el usuario y la contraseña, solicitándolas en la propia tienda y guardándolas en la base de datos. Asegúrate de identificarte siempre ante PayPal, nunca ante el vendedor.
Otras formas de intentarlo pasan por que el vendedor intente engañar al mediador del conflicto en el momento en el que abras una disputa, entregando códigos de envío falsos, fotografías del pedido o cualquier cosa del estilo, pero es un proceso demasiado largo y con escasas probabilidades de éxito. Si te la intentasen liar de esta forma, lo mejor es que denuncies al vendedor.
Transferencia/Ingreso en cuenta
La opción clásica y económica para enviar y recibir dinero. Basta con moverse un poquito por la red para encontrar bancos que no cobran comisiones por transferencias, o hacer el ingreso en ventanilla de una sucursal de la entidad de destino. La contrapartida es que es un proceso lento : la transferencia tardará 2-3 días en llegar al destinatario, lo cual ralentiza el proceso de pedido online.
Cómo funciona.
Basta con tener contratada una cuenta corriente en cualquier banco o caja, y con esto tendremos asignado un número de cuenta en el cual nos podrán ingresar dinero. Es bastante común la creencia de que este número debe ser guardado en secreto, cuando en realidad podemos hacerlo público sin problema. Lo único “malo” que podría pasar es que nos cargasen un recibo, el cual puede ser devuelto en un plazo de 8 semanas.
Quiero comprar usando transferencia
El vendedor deberá de proporcionarte un número de cuenta (20 dígitos en España, 24 dígitos según la nueva normativa SEPA en zona Euro), nombre del titular, importe (con divisa), y el concepto que debes usar en el ingreso. Este último dato es muy importante para que el vendedor identifique el pedido que se corresponde con tu pago. Si el vendedor se encuentra en el extranjero, te deberá de proporcionar también el código BIC/SWIFT del banco.
No te demores en hacer la transferencia, y avisa cuanto antes al vendedor si cambias de idea. Solemos apartar la mercancía para asegurarnos de tener stock cuando recibamos el pago, con lo cual puedes generar una considerable molestia si el vendedor no vuelve a saber de ti. En cuanto la tengas hecha, envía el justificante por email al vendedor, y él decidirá si espera a recibir el dinero o le sirve con el justificante. En casos de buenos clientes con historial impecable solemos hacer la vista gorda y sacar el pedido sin demora.
Usa siempre el concepto facilitado por el vendedor y el importe EXACTO. Redondear hacia arriba es molesto, a pesar de que nos encantan las propinas, pero no tan molesto como el caradura que redondea hacia abajo. Recibir una transferencia con importe redondeado, hecha desde la cuenta de tu primo y cuyo concepto es “PEDIDO DE INTERNÉ” es una de las cosas que más nos divierte a lo largo de nuestra jornada laboral.
Quiero vender usando transferencia
Asegúrate de entregarle al cliente, al final del pedido, toda la información del punto anterior (número de cuenta, BIC/SWIFT, nombre del titular, importe exacto y concepto). Vuelve a enviársela por email para que la tenga guardada o por si quiere imprimirla. Revisa con frecuencia las cuentas por si hay ingresos nuevos de tus clientes y avísales cuando haya llegado el pago para que se sientan más seguros.
¿Cómo me la pueden liar siendo vendedor?
La forma menos elaborada que hemos sufrido como vendedores ha sido recibir un correo electrónico diciendo algo como “ACABO DE HACER EL PAGO, ENVIADME YA EL PEDIDO QUE TENGO MUCHA PRISA”. Sobra decir que aún estamos esperando. No sabemos si le ha funcionado alguna vez.
En otra ocasión encontramos un cliente cuyas transferencias “desaparecían” de la lista de movimientos al cabo de unas horas. Sospechamos que habría encontrado la forma de anularlas, alegando error en la misma o siendo trabajador de un banco. En caso de sospecha, podemos esperar al día siguiente y ver si el ingreso sigue presente. Es tan raro que me costaría creerlo si no lo hubiese visto.
Otra opción que nos han intentado colar es enviarnos un justificante de una transferencia en la cual coinciden todos los datos excepto la cuenta de destino (seguramente otra cuenta del comprador). Es un buen intento que se saldó con un “ANDA ME HE CONFUNDIDO” y un cliente que no hemos vuelto a ver.
La trampa más elaborada, con diferencia, es la siguiente :
Recibes un pedido de, pongamos, 200€ y procedes a enviar tus datos al comprador.
El comprador pone en venta un iPhone en una web de anuncios por 200€ (oferta tentadora).
Cuando pica un incauto y le pide la forma de pago, le da tus datos, con lo cual tu recibes un pago de 200€, con el concepto correcto, que corresponde al pedido real de tu comprador
Envías su pedido al cliente
Al cabo de varias semanas recibes una denuncia de alguien que ha comprado un iPhone por internet por 200€, ha ingresado el dinero en tu cuenta y no lo ha recibido
Te quedas sin el dinero y sin la mercancía
Es decir, revisa siempre que el emisor de la transferencia coincida con tu cliente y que esté en el mismo país. En caso de duda, pregúntale al cliente el motivo por el cual no coincide, y si sospechas, devuelve la transferencia y explica el motivo al comprador.
¿Cómo me la pueden liar siendo comprador?
No enviándote el pedido. Se podría decir que esta es la forma que más problema causa para recuperar el dinero (después del contrareembolso), ya que implica que el receptor te emita otra transferencia, para lo cual necesita tus datos bancarios. Si te encuentras con problemas para que te devuelvan el dinero por no haber recibido tu pedido, no te lo pienses y denuncia.
Tarjeta de crédito/débito
frycardTrozo de plástico asociado a una cuenta bancaria, y que identifica al poseedor como autorizado a pagar usando el saldo de la cuenta (débito) o a crédito negociado con la entidad. La banda magnética y el chip de la misma no tienen utilidad a la hora del pago online.
Cómo funciona
El pago online se realizar contra un TPV virtual, que puede operar en modo no seguro o en modo seguro. El primero no comprueba la identidad del poseedor de los datos de la tarjeta, y el segundo usa un sistema de verificación de identidad contra la entidad emisora (CIP, tarjeta de claves, SMS, etc…).
Quiero comprar usando tarjeta.
Solicítale una tarjeta de débito a tu banco, si aún no la tienes, o una de crédito si te gusta comprar usando el dinero de otros y devolverlo con intereses en cómodos plazos. Recibirás un código PIN junto con la tarjeta, que podrás usar para operar en cajeros y pagar en TPV físicos. Intenta no perder la tarjeta y memorizar el PIN, cambiándolo en cualquier cajero si eso te facilita la tarea.
Para el pago online sólo necesitarás la numeración de la tarjeta, su fecha de caducidad, y el código de 3 cifras de la parte posterior (CVV2/CVC2/CID). Algunos bancos ofrecen la posibilidad de emitir tarjetas virtuales recargables, así podrás tener el saldo justo y un código de tarjeta desechable si te hace sentir más seguro.
Quiero vender usando tarjeta
Esto es un poco más complejo, ya que tendrás que negociar con algún banco la concesión de un TPV virtual y las comisiones por operación del mismo. Por experiencia puedo decir que algunos bancos aún no se han enterado de que sólo ofrecen modo seguro e insisten en hacerte un análisis de riesgos como si te fuesen a conceder una línea de crédito. Lo mejor que puedes hacer en estos casos es irte a otro banco donde sí que conozcan el producto que están vendiendo.
Una vez que lo tengas, podrás acceder al panel del TPV, donde verás los movimientos realizados. El funcionamiento técnico es bastante similar al de PayPal, es decir, enviar al cliente a la web del TPV, donde introducirá los datos de su tarjeta, a continuación, si el TPV está en modo seguro, le mandarán a la web de su banco a realizar la comprobación de identidad, para luego devolverle a la tienda.tpv
El coste del mismo ronda el 1%, con mínimo por operación o sumando un fijo. El mejor que hemos encontrado hasta la fecha es el de ING Direct, con un coste de 0,5% por operación, y con la única pega de costar 19€/mes si no llegamos a totalizar 500€, lo cual parece una comisión bastante sencilla de evitar con el simple hecho de simular una compra de 500€ con nuestra propia tarjeta y pagar 2,5€.
¿Cómo me la pueden liar siendo vendedor?
Lo más sencillo es intentar encontrar un fallo de seguridad en la pasarela de pago. En este caso, a diferencia del de PayPal, los bancos no ofrecen al cliente las pasarelas ya programadas y verificadas, con lo cual es más común encontrar soluciones de andar por casa que no comprueban el pago de forma correcta, pudiendo un atacante marcar como pagado un pedido que no lo está. La solución, como siempre, revisar en el panel del TPV que realmente se haya producido el pago antes de enviar el pedido.paneltpv
Otra situación peligrosa con la que nos podemos encontrar es el uso de tarjetas robadas. En caso de usar TPV en modo seguro, y encargarse la entidad emisora de la tarjeta de comprobar la identidad del pagador, podemos estar tranquilos, ya que en caso de fraude se haría cargo el seguro de la tarjeta, además de ser mucho menos probable ya que requeriría robar también el segundo medio de verificación (móvil, tarjeta de claves, contraseña). En cambio, si usamos TPV no seguro, el problema sería un poco más grave, ya que somos nosotros los responsables de verificar la identidad del pagador, es decir, si nos la cuelan con una tarjeta robada, podríamos quedarnos sin dinero y sin mercancía.
¿Cómo me la pueden liar siendo comprador?
Al igual que con PayPal, casi todas las opciones pasan por conseguir los datos de nuestra tarjeta para usarlos en alguna otra tienda (con TPV no seguro). Para evitar esta situación, nunca entregues los datos de tu tarjeta a la web del comercio sino al TPV, con algunas excepciones dónde no nos quedará más remedio que pasar por el aro (Amazon es un buen ejemplo).
Con todo, la forma más fácil de robar una tarjeta sigue siendo en persona. Y no me refiero al clásico pickpocketing (donde con un poco de suerte te llevan también la tarjeta de coordenadas), sino a copiar la información de la tarjeta de forma visual (en los tiempos que corren son bastante comunes los móviles con cámaras de alta resolución, que pueden estar encima de una mesa grabando vídeo sin que te enteres), así que la opción más peligrosa, con diferencia, es dejar tu tarjeta lejos de tu vigilancia. Sospecha de quien se intente llevar tu tarjeta a otra parte para cobrar, por mucho que te escondas para introducir el PIN, los datos realmente valiosos son el número, la fecha de caducidad y el CVV2/CVC2/CID. En lo que tardas en encontrar la posición correcta de la mano izquierda para tapar el teclado ya te pueden haber raspado hasta el último céntimo de tu límite diario usando un TPV virtual no seguro. Una buena opción es tapar/borrar/destruir la fecha de caducidad y/o el CVV2/CVC2/CID después de memorizarlos o apuntarlos en otra parte.
Contrareembolso.
No es casual haber dejado esta forma de pago para el final, ya que me resulta especialmente interesante ensañarme con ella. Es un concepto que todos conocemos : “yo no pago hasta que no me llegue el pedido”, lo cual nos ofrece toda la tranquilidad de saber que no nos van a engañar, ¿verdad? Pues no.
Cómo funciona
Aprovechando que un mensajero/cartero tiene que ir a tu casa a entregarte el pedido, le encomendamos a él la misión de cobrártelo y de traernos de vuelta el dinero. Cabe decir que las empresas que ofrecen este servicio se han subido al carro de la comisión a porcentaje, más gasto fijo, más mínimo, más coste del envío, más todo lo que quieran sumar aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y que la luna está en cuarto creciente.
Quiero comprar usando contrareembolso
Bueno, si el vendedor te ofrece esta forma, seguramente no le quede más remedio, y además te cobrará todos los gastos asociados al envío, así que vas a pagar un pico más por lo mismo. Eso o en realidad te está ofreciendo un iPhone por 100€ contrareembolso, y tú que eres un lince para los negocios NO VAS A PAGAR HASTA QUE NO RECIBAS EL PAQUETE. El paquete de café, en concreto (y no, no hablo de Blue Mountain). Lo malo es que cuando te des cuenta nadie te va a devolver el dinero.
La solución es bien sencilla pero se usa muy poco. Exige al vendedor poder abrir el paquete para examinar el contenido ANTES de pagarlo. O mejor aún, usa otra forma de pago.
Quiero vender usando contrareembolso
No, en realidad no quieres, pero no te queda más remedio porque perderías un montón de ventas, así que vamos a calcular cuánto le tienes que cobrar al comprador para no perder una barbaridad de dinero. Pongamos, por ejemplo, un pedido nacional de 20€ y 500gr. El coste de este envío por correo certificado es de 4,45€, pero si le añadimos la opción de contrareembolso, subirá a 6,14€. De 24,45€ pasamos a 26,14€. Pero aquí no termina la cosa, ya que también vamos a pagar por que nos traigan el dinero, en concreto 3€ por el giro postal, más 1,25% de la cantidad total, es decir, otros 3,33€. Total : 29,47€. 20€ del pedido, 4,45€ del envío, 5,02€ porqueyolovalgo.
Si evitamos Correos tampoco mejora el asunto, ya que las mensajerías también usan este tipo de comisiones.
¿Cómo me la pueden liar siendo vendedor?
De la forma más sencilla posible: no recogiendo (ni pagando) el pedido. Siguiendo el ejemplo de pedido anterior, has pagado por adelantado 6,14€ para enviar un contrareembolso de 29,47€, con la esperanza de recibir 26,14€, a una persona que te hace la gracia de no volver a dar señales de vida. A los 15 días recibes de nuevo el paquete (Correos no cobra por las devoluciones, las mensajerías SÍ, ojo) y has perdido 6,14€. Al menos has recuperado la mercancía.
Otra opción (real y sufrida en primera persona) es tropezarte con un cartero o repartidor de mensajería avispado, capaz de hacerte un pedido contrareembolso para su zona, vaciarte el paquete y devolvértelo vacío. Pierdes el coste del envío, la mercancía y parte de tu cordura. Una alegría inmensa, hoygan.
¿Cómo me la pueden liar siendo comprador?
Enviándote lo que no es, si no revisas antes de pagar el contenido del paquete. La historia del paquete de café de más arriba no es producto de mi imaginación, sino un caso real y tristemente habitual. Llorarás, patalearás y le dirás a la Guardia Civil que tu querías un iPhone 7.5 nuevo a estrenar por 150€, pero realmente no tendrás forma de demostrar que el trato no era precisamente un paquete de café malo del Carrefour por esa cantidad.
Fuente:http://dsmatilla.com/