jueves, 3 de julio de 2014

Ya podemos crecer córneas humanas para trasplantes

Anticuerpos, células madre y ratas, para combatir la ceguera.
Dos de las causas más frecuente por la que la gente pierde la vista son los accidentes y la insuficiencia límbica, una enfermedad en la cual se destruyen las células madre epiteliales de la cornea. Uno de los tratamientos más comunes para esta enfermedad, y para algunos accidentes, es la queratoplastia, el trasplante de córnea.
Pero como una limitada cantidad de humanos mueren y una cantidad aún menor son donadores, un trasplante de córnea es algo que se puede esperar durante años, sobre todo porque a diferencia de uno de riñón, no suele ser algo que ponga en riesgo la vida del paciente. Por eso, y con el fin de ponerle un alto al mercado negro de córneas que es más común y lucrativo de lo que podría aparentar en un principio , se han estado investigando alternativas como, por ejemplo, las córneas artificiales.
Pero varias instituciones afiliadas a Harvard han llevado más allá el concepto y le han dado un giro radical a la insuficiencia límbica, cuando han logrado crecer córneas humanas, utilizando células madre, ratas y una buena dosis de prueba y error. Incidentemente es, también, uno de los primeros casos donde se ha crecido un tejido a partir de células madre humanas.
El proceso no es nada simple y comienza con un anticuerpo. Se utiliza el anticuerpo para aislar una molécula, de nombre ABCB5, que junto a las células madres se utilizó para crear córneas anatómicamente correctas y completamente funcionales. El proceso podría permitir que, en un futuro, la córnea sea crecida directamente en el ojo humano.