domingo, 14 de septiembre de 2014

Apple, demasiado prudente sin Steve Jobs

Cuando el cofundador dejó la empresa en 1985, los de Cupertino pasaron 12 años haciendo lo mismo que la competencia, una situación similar a la que vive ahora la compañía
Tim Cook, actual CEO de Apple y Steve Jobs en 2010 durante una conferencia de prensa
Todavía me acuerdo cuando en las Keynote de Apple, Steve Jobs decía «One more thing» (Una cosa más), y te palpitaba el corazón anticipándose a la genialidad que iban a presentar. Entonces sí que era algo totalmente inesperado, un producto que cambiaría tanto lo que podíamos encontrar en el mercado, que supondría un antes y un después para todos.
Es, precisamente, desde la muerte de Steve Jobs que Apple se ha vuelto prudente. Ha perdido ese carácter disruptivo que todos esperábamos ver. No hay más que ver qué ocurrió cuando Steve dejó Apple en 1985, estuvieron 12 años haciendo lo mismo que la competencia, ordenadores de sobremesa y portátiles iguales a los de los demás, un poco más rápidos ó un poco más ligeros, la misma situación en la que se encuentra el iPhone ahora mismo.
Volvió Steve Jobs en 1997 y, de nuevo, vimos «color», con el iBook de concha, el iMac, el iPod, iTunes, el iPhone e el iPad, productos que se fueron lanzando sucesivamente durante los 14 años sucesivos. No es que todos estos productos fueran idea de Steve Jobs, pero seguramente sería él el que tomara «la decisión arriesgada» de llevarlos adelante.
No es que el Apple Watch no sea un buen producto, y no pueda llegar a revolucionar el mundo de los smartwatches. Es que nos falta ese «WOW effect», como lo llaman ellos.
Sabíamos que había un «iWatch» desde hace mucho tiempo fraguándose en Apple, y la verdad es, que tampoco lo que han anunciado nos ha sorprendido, por lo menos, no más que no se llame iWatch. Podemos decir que el Apple Watch es un dispositivo «prudente», que iguala al resto de sus competidores en características técnicas sin sobresalir demasiado.
Cuando Steve Jobs murió en el 2011, todos temimos que fuera un revés del que Apple no se pudiera recuperar. Con él no se fueron las ideas innovadoras, o la capacidad de hacer productos increíbles, sino el atrevimiento de llevarlos acabo. No hay más que ver el gráfico de lanzamientos de productos de Apple. Cómo en el tiempo en que Steve Jobs no estuvo en la empresa, qué tipo de ordenadores se presentaban. ¿Nos encontramos en otra época en la que sólo se mejora lo que hacen otros?