martes, 13 de enero de 2015

Las cifras que mueven los videojuegos hacen temblar a la industria del cine

Las cifras que mueven los videojuegos más populares del mundo quitan el hipo a cualquiera.
El videojuego Grand Theft Auto V costó 265 millones de dólares, poco menos que Avatar, la película de James Cameron, a la que se le calcula un coste cercano a los 300 millones de dólares
Se pensaba que aquel videojuego de Rockstar Games era el más caro de la historia, pero hace poco se supo que Destiny (de Activision) costó 500 millones de dólares. Según la propia empresa, en los primeros días ya había hecho una caja parecida.
La industria de los videojuegos obtuvo unos ingresos de más de 75.000 millones de dólares en 2014, de acuerdo con las estimaciones. Está muy cerca de la industria del cine (90.000 millones de dólares) y crece a una media del 6% anual, más rápido que el cine (menos del 3% según Statista).
Eso es lo que afirman los estudios realizados por Newzoo. Se supone que as estas alturas ya hay en el planeta más de 1.200 millones de aficionados a los videojuegos, y los mercados que más crecen son América Latina y Asia: un 11% al año.
En cambio Europa y Estados Unidos ya son mercados muy maduros, y apenas registrarán crecimientos.
Una de las cosas más sorprendentes de los análisis es que los dispositivos que más crecerán serán los móviles: teléfonos inteligentes o tabletas. Un 35% anual, al menos en los próximos años.
Basta echar un vistazo en YouTube a los anuncios de videojuegos para comprobar que cada día se hacen más sofisticados, más cinematográficos y más espectaculares. Algunos parecen películas de acción o de guerra, en cuyo desarrollo las grandes compañías se gastan millones de euros.
Destiny ha costado de producir más que la película más cara de la historia (en nuestra época), que fue una versión de Piratas del Caribe llamada Navegando en Aguas misteriosas, que fue estrenada en 2011 y llegó a recaudar 378 millones de dólares. Lo normal, según las grandes productoras de videojuegos, es que desarrollar uno cueste alrededor de 50 millones de dólares. Cada uno se vende por una media de 50 dólares.
La gran diferencia es que para que una película recaude lo invertido, tienen que pasar muchos meses porque la distribución es más lenta, y el visionado requiere salas de cine.
En cambio, los videojuegos pueden venderse más fácilmente en las tiendas o por internet. Según la web Gamerant, Grand Theft Auto V hizo una caja de más de 800 millones de dólares en las primeras 24 horas. Call of Duty Black Ops, llegó a recaudar 350 millones de dólares el día de su lanzamiento. Costó menos de 30 millones de dólares. Ha recaudado más de mil millones. Un retorno de más del 4.000%.
De seguir a este ritmo, los videojuegos sobrepasarán a la industria del cine, y llegará un momento en que no sepamos distinguir las imágenes de uno y de otro. basta ver cualquier trailer de un videojuego (como el de arriba de Destiny), para darse cuenta de que ya no hay casi diferencias.
¿Será el cine del futuro más parecido a un videojuego?