jueves, 8 de enero de 2015

¿Qué ocurriría si todos los volcanes de la Tierra entraran en erupción a la vez?

1.500 volcanes en acción provocarían una sucesión de desastres ambientales tan terribles que el mundo se enfrentaría a un panorama mucho más siniestro que un invierno nuclear.
En el mundo existen 1.500 volcanes activos, sin contar el número desconocido de estas montañas que se encuentran bajo los océanos. Cada día, una o dos decenas de ellos entran en erupción en algún lugar del mundo. La visión de uno de estos gigantes escupiendo lava, cenizas y humo es estremecedora. Pero, ¿qué pasaría si todos entraran en erupción al mismo tiempo? Esta pregunta se la hacen a Parv Sethi, geólogo de la Universidad de Radford en Virginia (EE.UU.) en la web LiveScience. Si ocurriera algo semejante, dice a este medio de ciencia popular, la Tierra no podría sobrevivir, ya que se desencadenaría una sucesión de desastres ambientales todavía más terrible que un invierno nuclear. Para tranquilidad de todos, la probabilidad de que ocurra algo semejante es tan pequeña que los investigadores la consideran imposible.
Pero, imaginemos por un momentos las consecuencias de ese cataclismo. «El panorama se pondría tan mal que no me gustaría sobrevivir en una Tierra como esa», confiesa Sethi a Live Science. El mayor problema se encontraría en las cenizas y gases volcánicos, ya que hay que tener en cuenta que aunque algunos volcanes no tienen mucha fuerza, otros como el de Yellowstone ya suponen una gran amenaza por sí mismos, así que 1.500 al mismo tiempo es un bombazo global. Una gruesa capa de ceniza envolvería el planeta, impidiendo que la luz solar llegara a la superficie. Nos envolvería la más completa oscuridad, las plantas no podrían hacer la fotosíntesis, las cosechas se destruirían y se produciría un drástico cambio climático.
¿Cuánto tiempo duraría este estado excepcional? Según Sethi, la ceniza podría permanecer en la atmósfera durante un máximo de 10 años. La lluvia ácida provocada por los gases volcánicos acabaría con cualquier cultivo que sobreviviera a la ceniza, y podría contaminar las aguas subterráneas y la superficie del océano. Adiós a los corales y criaturas marinas con conchas duras, adiós a los peces y a otras especies marinas.
Las erupciones volcánicas hacen liberar el dióxido de carbono, un gas de efecto invernadero, lo que podría ayudar a compensar el enfriamiento global provocado por las cenizas y partículas estratosféricas. Pero 1.500 erupciones a la vez serían como meternos dentro de un horno.
Los únicos seres que podrían sobrevivir en estas condiciones son los extremófilos que viven en ambientes muy ácidos, como las aguas termales de Yellowstone o los respiraderos submarinos profundos, protegidos de la devastación de la superficie. En el caso de los seres humanos, podrían salvarse (al menos durante algún tiempo) los que se encuentren en órbita del planeta o quizás en búnkeres subterráneos muy bien preparados, pero Sethi asegura que, si ocurre esa gran erupción mundial, «los afortunados serían los muertos».
Fuente: abc.ciencia