viernes, 28 de agosto de 2015

Código bioquímico de reprogramación celular para volver normales a células cancerosas

Los investigadores del cáncer sueñan con el día que puedan forzar a las células tumorales a regresar al estado normal que habían tenido con anterioridad. Ahora, unos investigadores han descubierto una forma potencial de reprogramar las células cancerosas para que recuperen la normalidad.
El hallazgo hecho por el equipo de Panos Anastasiadis y Antonis Kourtidis, de la Clínica Mayo (campus de Florida) en Estados Unidos, representa una nueva e inesperada vía biológica por la que acceder al “software” que desactiva al cáncer.
El código o “software” fue desentrañado gracias al descubrimiento de que las proteínas de adhesión, el pegamento que mantiene juntas a las células, interactúa con el “microprocesador”, un operador clave en la producción de las moléculas llamadas microARNs. Estos orquestan programas celulares completos al regular simultáneamente la expresión de un grupo de genes. Los investigadores hallaron que cuando las células normales entran en contacto entre sí, un subgrupo específico de microARNs neutraliza los genes que promueven el crecimiento celular. Sin embargo, cuando la adhesión se altera en las células cancerosas, estos microARNs actúan incorrectamente y las células crecen fuera de control. Los investigadores mostraron en experimentos de laboratorio que la restauración de los niveles normales de microARNs en células cancerosas puede invertir el crecimiento celular anómalo.
Los hallazgos hechos en el nuevo estudio también resuelven cabos sueltos sobre la cadherina-E y la catenina p120, proteínas de adhesión que son esenciales para que se formen tejidos epiteliales normales, y que desde hace tiempo han sido consideradas como supresoras de tumores. Se vio, sin embargo, que esta hipótesis no parecía ser cierta, dado que tanto la cadherina-E como la catenina p120 aún se hallan presentes en las células tumorales, siendo necesarias para su progresión. Eso condujo a los autores del nuevo estudio a creer que estas moléculas tienen dos vertientes de actividad, una buena, manteniendo el comportamiento normal de las células, y una mala, que promueve la formación de tumores.
Su teoría resultó ser cierta, pero se desconocía qué era lo que estaba regulando este comportamiento. Para averiguarlo, los investigadores estudiaron una nueva proteína llamada PLEKHA7, que se asocia con la cadherina-E y la catenina p120 solo en un punto concreto de las células epiteliales normales y en las condiciones adecuadas. Los investigadores descubrieron que la PLEKHA7 mantiene el estado normal de las células, a través de un grupo de microARNs, conectando el microprocesador a la cadherina-E y la catenina p120. En este estado, la cadherina-E y la catenina p120 ejercen su función antitumoral. Cuando en los experimentos se alteró esta adhesión después de la pérdida de PLEKHA7, este grupo de microARNs quedó mal regulado, y la cadherina-E y la catenina p120 dejaron de actuar de modo beneficioso y pasaron a hacerlo de un modo que promueve la formación de tumores cancerosos. 
Los autores del estudio creen que la pérdida del complejo apical PLEKHA7-microprocesador, es un evento temprano y bastante universal en el cáncer. En la gran mayoría de muestras de tumores humanos que Anastasiadis y sus colegas examinaron, esta estructura estaba ausente, aunque la cadherina-E y la catenina p120 están todavía presentes. Esto produce el equivalente a un coche de carreras que tiene mucho combustible y carece de frenos. Administrando del modo adecuado los microARNs afectados en las células cancerosas para restaurar sus niveles normales, sería factible restablecer los frenos y recuperar la función celular normal.