lunes, 3 de agosto de 2015

Más cerca de la vida eterna

Científicos españoles consiguen alargar hasta un 65 por ciento la existencia de ratones, lo que significa que un ser humano podría superar con facilidad la barrera de los 100 años.
Uno de los principales temores del ser humano es la muerte. Por eso, la posibilidad de alargar su existencia y aplazar al máximo ese momento es una de las grandes prioridades de los expertos. Y un grupo de investigadores de las universidades de Oviedo, Barcelona y Harvard podría tener la clave para ello.
Los especialistas han desarrollado un novedoso tratamiento farmacológico que consigue reprogramar el envejecimiento de células humanas y de ratones que, en este último caso, ha logrado duplicar la esperanza de vida de aquellos roedores que envejecen de forma acelerada e, incluso, alargarla un 65 por ciento, lo que podría reflejarse en que una persona pueda superar con facilidad la barrera de los 100 años.
El hallazgo, que ha sido seleccionado para ocupar la portada del número de agosto de la revista Nature Cell Biology, se ha realizado tras identificar un nuevo mecanismo molecular que permanece alterado durante el envejecimiento. Los expertos se centraron en el estudio del proceso de reprogramación celular que permite transformar unidades adultas en células madre inducidas (iPS), capaces de generar cualquier tipo celular del organismo. Normalmente, este plan de reprogramación implica el rejuvenecimiento celular y requiere la eliminación de las alteraciones moleculares y microorganismos asociados al envejecimiento. 
Sin embargo, en las secciones procedentes de pacientes con envejecimiento acelerado o de individuos de edad avanzada es muy ineficiente debido a las múltiples alteraciones acumuladas. Por ello, el objetivo inicial de este trabajo consistió en identificar las modificaciones presentes en las células de pacientes con los síndromes progeroides de Néstor-Guillermo o Hutchinson-Gilford, que recapitulan fielmente muchas de las alteraciones asociadas al envejecimiento normal. 
«El análisis de estas patologías presenta un gran interés biológico por las claves que pueden proporcionar acerca del envejecimiento normal y por la posibilidad de ensayar aproximaciones terapéuticas dirigidas a paliar o a retrasar sus efectos», señaló Carlos López-Otín, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Oviedo, que ha dirigido el estudio.
Los expertos observaron que las células de estos pacientes o de individuos de edad avanzada presentaban una hiperactivación de procesos inflamatorios celulares. De este modo, vieron cómo el tratamiento con fármacos antiinflamatorios «elevó la eficiencia de la reprogramación celular hasta niveles comparables a las procedentes de individuos jóvenes», según reconoció José María Pérez Freije, codirector del trabajo. 
Con el fin de trasladar estos resultados hacia posibles aplicaciones clínicas, los investigadores identificaron un componente esencial de la respuesta inflamatoria implicada en este proceso, la proteína DOT1L, que tiene la capacidad de regular numerosos genes implicados en el proceso de reprogramación celular y bloquea la formación de unidades madre iPS. 
Tras administrar inhibidores de DOT1L a microorganismos humanos y de ratones con envejecimiento acelerado, observaron una mejoría extraordinaria de todos los síntomas asociados al envejecimiento, así como un aumento de la esperanza de vida de estos ratones de más del 65 por ciento.