La entrada más leida del blog

Las 10 razas de perros más peligrosos del mundo.

Cada vez hay más mascotas en nuestros hogares, y como seguramente habremos notado, los perros son los animales preferidos para tener en e...

domingo, 20 de mayo de 2012

Las células de nuestro organismo se suicidan.


Este mecanismo celular de programar su muerte es imprescindible tanto para el desarrollo embrionario celular como para que en nuestros órganos se mantenga un número adecuado de células y no se generen tumores.
Las células pueden programar su propia muerte. Este concepto que en principio sería casi igual que decir  que nuestras células se suicidan, sin embargo, es imprescindible tanto para el desarrollo embrionario celular, como para la respuesta defensiva del organismo a patógenos externos y sobre todo para que en nuestros órganos se mantenga un número adecuado de células y no se generen tumores. Este proceso de autoprogramación celular de la muerte se conoce por el nombre de apoptosis de la célula. 
El origen del término apoptosis es griego y su significado es “algo que se cae o se desprende”, como los pétalos de las flores o las hojas de los árboles. La palabra apoptosis se ha encontrado también en escritos de Hipócrates para describir el “proceso lento, en casos de gangrena, en que se van desprendiendo elementos de hueso”. 
La apoptosis es un proceso más de la vida de nuestros órganos en el que la célula, después de recibir una serie de señales, comienza a cambiar su forma, haciéndose más esférica, comienza a fragmentar su ADN (donde se almacena la herencia genética) y además en su superficie celular presentan una especie de esferas pequeñas, que técnicamente se llaman cuerpos apóptoticos, que en el momento actual se piensa que sirven para que otras células, como por ejemplo los macrófagos, las devoren y eliminen. 
Nuestro organismo es en realidad un pequeño microcosmos en el que para mantener la salud todo debe estar en su sitio y en el que hay una estrechísima regulación de todos los procesos vitales que, en el fondo, no son más que el reflejo de la interacción y regulación de unas células con otras  a través de millones de señales de moléculas, genes, iones etc.., que a su vez están muy regulados y estructurados. Por eso, la biología de los seres vivos es tan compleja y a su vez su conocimiento tan apasionante.
La apoptosis se produce naturalmente todo el tiempo en n nuestro organismo. Las células mueren y deciden ellas morir para que el organismo viva. Es tan importante este mecanismo programado de muerte celular, que si alguno de los intermediarios encargados de controlar la apoptosis deja de hacerlo del modo apropiado ocurrirá una enfermedad. 
Hoy se conoce que la apoptosis de las células está genéticamente regulada. Se han identificado dos genes indispensables para que la muerte celular por apoptosis ocurra (el ced-1 y el ced-2). Tan importantes parecen ser estos genes que si tuvieran una alteración genética en ellos, por ejemplo que hiciera que por más que una célula tenga que morir no muriera, se favorecería la aparición de un tumor. 
También podría ocurrir que la alteración genética mandara una señal equivocada a la célula diciéndole que tiene que morir cuando esto no debería ser así. Si la célula muere cuando no debe también puede producir una enfermedad como es el caso de la enfermedad de Alzheimer, enfermedad neurodegenerativa. 
Ya hemos comentado otros días cuanto le debemos a los animales que nos rodean para conocer el funcionamiento de nuestro propio organismo. En el caso de la apoptosis no es diferente, y la mayoría de descubrimientos e investigaciones realizadas en este campo se lo debemos a un pequeñísimo gusano de 1 mm de longitud llamado Caenorhabditis elegans, en el que se han realizado muchas de estas investigaciones. 

Las más leidas

Datos personales

Mi foto
Estudié Informática en la Complutense de Madrid. Fotografía Profesional CEI de Madrid. Marketing e imagen corporativa. Colaborador de varios blogs de divulgación científica y tecnológica en la red.