Relatados por sus exempleados.
Desde la 'fatiga actualizadora' hasta el sobreprecio del iPhone pasando por la creciente inquietud de los inversores. MarketWatch, el blog de mercados de The Wall Street Journal, ha recopilado testimonios de ex empleados de Apple y analistas hasta elaborar un decálogo de los 'secretos públicos' de la compañía. No se trata de temas que podrían ser materia de espionaje industrial, sino de detalles de marketing que maneja el personal de las Apple Stores, pero no siempre el consumidor final.
1. "Su producto no será puntero por mucho tiempo"
Los que posean un dispositivo de la manzana habrán reparado en que la aplicación "ajustes" casi siempre tiene un nuevo software por descargar. Tras actualizar, en la mayoría de los casos el cliente ni siquiera repara en las mejoras que ha obtenido y cuando lo hace, como en un update completo del sistema operativo, se ve obligado a formatear -y a veces a pagar- por ello.
No obstante esta 'fatiga actualizadora' no es la circunstancia que más irrita a los consumidores, sino la galopante obsolescencia de sus productos. Lo explica para WSJ el consultor tecnológico Patchen Barss, que durante los últimos 25 años ha probado más de 20 dispositivos: "Siempre que compro algo de Apple está a punto de ser obsoleto. Desde 2001 han salido seis iPods, dos iPod Mini, seis iPod Nano, cuatro iPod Shuffles y cuatro versiones del iPod Touch. Además han lanzado cinco modelos de iPhone y tres iPad en los últimos dos años". Así, el cliente apenas disfruta de 'lo último' durante cuatro o cinco meses, el tiempo justo para que Apple desarrolle lo mismo un poco más pequeño, un poco más rápido y algo más caro.
2. "Con Apple se gasta más"
No es solo que los vástagos de Cupertino salgan, por norma, más caros que la competencia, sino que el cliente de Apple tiende a gastar más dinero que el resto después de la compra. Un 10% más, según el analista de Morningstar Michael Hodel, que calcula en 81$ dólares el gasto mensual promedio de los usuarios de 'smartphones' por 90$ en el caso de los poseedores de un iPhone. La brecha crece más en la comparación del iPad (158 dólares) con el resto de tablets (105).
¿Por qué los 'maqueros' gastan más? Existen dos versiones al respecto. La primera viene avalada desde Apple: "El software es sencillo, todo el mundo sabe manejarlo. Es fácil para cualquiera entrar en una tienda online y comprar un producto que, dicho sea de paso, luce en la pantalla del iPad mejor que en ningún otro sitio", explican a El Confidencial. Existe otra explicación menos benevolente que apunta a que tanto iPad como iPhone son productos caros que atraen a clientes con buen poder adquisitivo, lo que sin duda repercute en su gasto en aplicaciones y comercio online.
3. "Los inversores dudan de nuestra capacidad de innovación"
Aunque el valor siga como un cohete en el parqué, el fantasma de Steve Jobs sigue muy presente en el bolsillo de los inversores. Desde su muerte, la compañía no ha hecho más que actualizar su catálogo sin aportar grandes novedades, que a la postre son las que han llevado a Apple a lo más alto. El detalle que más preocupa a los mercados es que Cupertino obtiene más de la mitad de sus beneficios por las ventas del iPhone según un estudio del banco de inversión Piper Jaffray.
"¿Recuerdan cuando Nokia, Motorola y RIM dominaban el mercado de la telefonía móvil?", dicen desde Jaffray a WSJ, "este es un mercado muy cambiante". Además, los días de subvenciones masivas de terminales han terminado, no solo en España, y Apple pronto se encontrará con un consumidor que quizá no esté dispuesto a pagar 600 euros por un iPhone 4S.
4. "El iPhone está muy sobrepreciado"
"Fabricar un iPhone -relatan 'insiders'- cuesta cientos de dólares menos que un iPad, pero al consumidor final le cuestan casi lo mismo. Esto es porque la compañía maneja un margen de beneficio mucho mayor en los teléfonos que en la tabletas". Los fríos datos le dan la razón: Apple ensanchó sus beneficios un 58% en EEUU gracias a las ventas del iPhone, mientras que entre abril de 2010 y marzo de 2012, con el lanzamiento del iPad, solo lo hizo entre un 23% y un 32%.
Más cifras. Según un estudio de IHS iSuppli, a Apple le cuesta 215$ fabricar un iPhone 4S de 32 megas -menos de un tercio del precio final- al tiempo que un iPad de la misma capacidad le sale por 375 dólares, la mitad de su precio en tienda. "¿Es el iPhone caro? Sí. ¿Está sobrepreciado? Sí. Los consumidores creen que están pagando un precio bajo por sus iPhone subvencionados por su operadora, pero en realidad ésta solo está absorbiendo una parte de los dos tercios de beneficio. Por eso muchos aguantan el periodo de permanencia y luego renuevan sus contratos con otra operadora más barata, sin cambiar de teléfono", explica a WSJ el consultor tecnológico Jeff Kagan.
5. "Te engancharemos de por vida"
El ecosistema de Apple está concebido para atrapar a los clientes. Por ejemplo iCloud, uno de sus últimos lanzamientos, ofrece cinco gigas de almacenamiento en la nube. El problema es que solo funciona con dispositivos Apple, de modo que es imposible acceder a los datos si, por ejemplo, el MacBook con el que se subieron ya no funciona o fue sustituido por otro ordenador. En el caso de Google es similar, solo que se puede acceder desde cualquier dispositivo con Android, que está en crecimiento y es gratuito.
Con otros programas sucede lo mismo. Un usuario que haya invertido dinero en su colección de discos en iTunes se encontrará con un sinfín de trabas para transferirla a otro sistema. "Las canciones son suyas, ha pagado por ellas, pero no puede llevárselas a ningún sitio. La única opción es emplear programas de terceros para facilitar la tarea, programas que Apple desaconseja utilizar, por cierto", dicen los ex empleados.
1. "Su producto no será puntero por mucho tiempo"
Los que posean un dispositivo de la manzana habrán reparado en que la aplicación "ajustes" casi siempre tiene un nuevo software por descargar. Tras actualizar, en la mayoría de los casos el cliente ni siquiera repara en las mejoras que ha obtenido y cuando lo hace, como en un update completo del sistema operativo, se ve obligado a formatear -y a veces a pagar- por ello.
No obstante esta 'fatiga actualizadora' no es la circunstancia que más irrita a los consumidores, sino la galopante obsolescencia de sus productos. Lo explica para WSJ el consultor tecnológico Patchen Barss, que durante los últimos 25 años ha probado más de 20 dispositivos: "Siempre que compro algo de Apple está a punto de ser obsoleto. Desde 2001 han salido seis iPods, dos iPod Mini, seis iPod Nano, cuatro iPod Shuffles y cuatro versiones del iPod Touch. Además han lanzado cinco modelos de iPhone y tres iPad en los últimos dos años". Así, el cliente apenas disfruta de 'lo último' durante cuatro o cinco meses, el tiempo justo para que Apple desarrolle lo mismo un poco más pequeño, un poco más rápido y algo más caro.
2. "Con Apple se gasta más"
No es solo que los vástagos de Cupertino salgan, por norma, más caros que la competencia, sino que el cliente de Apple tiende a gastar más dinero que el resto después de la compra. Un 10% más, según el analista de Morningstar Michael Hodel, que calcula en 81$ dólares el gasto mensual promedio de los usuarios de 'smartphones' por 90$ en el caso de los poseedores de un iPhone. La brecha crece más en la comparación del iPad (158 dólares) con el resto de tablets (105).
¿Por qué los 'maqueros' gastan más? Existen dos versiones al respecto. La primera viene avalada desde Apple: "El software es sencillo, todo el mundo sabe manejarlo. Es fácil para cualquiera entrar en una tienda online y comprar un producto que, dicho sea de paso, luce en la pantalla del iPad mejor que en ningún otro sitio", explican a El Confidencial. Existe otra explicación menos benevolente que apunta a que tanto iPad como iPhone son productos caros que atraen a clientes con buen poder adquisitivo, lo que sin duda repercute en su gasto en aplicaciones y comercio online.
3. "Los inversores dudan de nuestra capacidad de innovación"
Aunque el valor siga como un cohete en el parqué, el fantasma de Steve Jobs sigue muy presente en el bolsillo de los inversores. Desde su muerte, la compañía no ha hecho más que actualizar su catálogo sin aportar grandes novedades, que a la postre son las que han llevado a Apple a lo más alto. El detalle que más preocupa a los mercados es que Cupertino obtiene más de la mitad de sus beneficios por las ventas del iPhone según un estudio del banco de inversión Piper Jaffray.
"¿Recuerdan cuando Nokia, Motorola y RIM dominaban el mercado de la telefonía móvil?", dicen desde Jaffray a WSJ, "este es un mercado muy cambiante". Además, los días de subvenciones masivas de terminales han terminado, no solo en España, y Apple pronto se encontrará con un consumidor que quizá no esté dispuesto a pagar 600 euros por un iPhone 4S.
4. "El iPhone está muy sobrepreciado"
"Fabricar un iPhone -relatan 'insiders'- cuesta cientos de dólares menos que un iPad, pero al consumidor final le cuestan casi lo mismo. Esto es porque la compañía maneja un margen de beneficio mucho mayor en los teléfonos que en la tabletas". Los fríos datos le dan la razón: Apple ensanchó sus beneficios un 58% en EEUU gracias a las ventas del iPhone, mientras que entre abril de 2010 y marzo de 2012, con el lanzamiento del iPad, solo lo hizo entre un 23% y un 32%.
Más cifras. Según un estudio de IHS iSuppli, a Apple le cuesta 215$ fabricar un iPhone 4S de 32 megas -menos de un tercio del precio final- al tiempo que un iPad de la misma capacidad le sale por 375 dólares, la mitad de su precio en tienda. "¿Es el iPhone caro? Sí. ¿Está sobrepreciado? Sí. Los consumidores creen que están pagando un precio bajo por sus iPhone subvencionados por su operadora, pero en realidad ésta solo está absorbiendo una parte de los dos tercios de beneficio. Por eso muchos aguantan el periodo de permanencia y luego renuevan sus contratos con otra operadora más barata, sin cambiar de teléfono", explica a WSJ el consultor tecnológico Jeff Kagan.
5. "Te engancharemos de por vida"
El ecosistema de Apple está concebido para atrapar a los clientes. Por ejemplo iCloud, uno de sus últimos lanzamientos, ofrece cinco gigas de almacenamiento en la nube. El problema es que solo funciona con dispositivos Apple, de modo que es imposible acceder a los datos si, por ejemplo, el MacBook con el que se subieron ya no funciona o fue sustituido por otro ordenador. En el caso de Google es similar, solo que se puede acceder desde cualquier dispositivo con Android, que está en crecimiento y es gratuito.
Con otros programas sucede lo mismo. Un usuario que haya invertido dinero en su colección de discos en iTunes se encontrará con un sinfín de trabas para transferirla a otro sistema. "Las canciones son suyas, ha pagado por ellas, pero no puede llevárselas a ningún sitio. La única opción es emplear programas de terceros para facilitar la tarea, programas que Apple desaconseja utilizar, por cierto", dicen los ex empleados.



