Hace unos 4.000 millones de años, la Tierra sufrió un intenso bombardeo de meteoritos y cometas. Se cree que gran parte del agua que hoy tenemos proviene precisamente de estos bólidos. Sin embargo, un reciente estudio del cometa Churyumov-Gerasimenko realizado a partir de un año de datos recogidos por Rosetta, y recién publicado en la revista Science, sugiere lo contrario.
Había agua en la Tierra 135 millones de años antes de lo que se creía.
Estudios previos revelan que hace 4.5 mil millones de años había agua en la parte externa del Sistema Solar, en las partes más alejadas del sol. Por otro lado, en la parte interna las temperaturas eran tan extremas que se creía que era imposible que se encontrara en el asteoride Vesta o en la misma Tierra.
Según este estudio, el hielo del cometa 67P tiene niveles mucho más altos de deuterio (un isótopo de hidrógeno presente en el agua) de los que podemos encontrar en la Tierra. Esa composición descartaría a los cometas como fuente principal de los elementos que dieron lugar al agua de nuestro planeta.
El estudio apunta a los meteoritos como sospechosos más probables. A pesar de estos resultados, el ser humano tiene datos de composición química de muy pocos cometas, y hay muchos astrónomos que creen que las cifras de Churyumov-Gerasimenko podrían no ser generalizables. La investigación en busca de los orígenes de nuestro planeta tal y como es sigue su curso. [Science vía New York Times]
Foto: ESA / Rosetta


